Posts Tagged ‘Michael Giacchino’
Semana Lost: Espotifai
Mayo 23rd, 2010 • 2 comments Espotifai, Señoras que planean un suicidio colectivo cuando acabe Lost
Tags: Blue Velvet, Bob Dylan, Lost, Mama Cass Elliot, Michael Giacchino, Nirvana, Petula clark, The Pixies
(Por Ibán Manzano)
Dentro de este inclemente (e infrecuente) ritmo de actualización pensaba dedicarle espacio a Michael Giacchino. Pero, ¡ay amigos!, ABC se me ha adelantado, con un artículo espléndido que concluye que escuchar música tampoco volverá a ser lo mismo cuando acabe Lost. Bueno, al menos, la música que ponen por televisión.
En realidad, el artículo pasa bastante de largo de Giacchino, quién merecería un monumento, de momento ya tiene un justísimo Oscar (aunque yo este año iba más con Fantástico Mr. Desplat), sino que prefiere centrarse en el uso de la música diagética. El Make your own kind of music en Desmond o el Dowtown en Juliet. Y acordémonos también del disco que se le rallaba al Dr. Chang al principio de la quinta temporada, una jugosa pista sobre lo que se avecinaría en los siguientes episodios.
Y los dos temazos de Jack, bueno de Jack el greñas, diseminados por las finales de la tercera y la cuarta. Scentless Apprentice y Gouge Away. Nirvana y The Pixies. En los comentarios del artículo se ha abierto el debate sobre qué canción se merece Jack como despedida. Knockin’s on heaven’s door es una una apuesta segura. Y me mola. Ey, un momento. ¿Dylan y Lost compartiendo plano? ¿Estamos preparados para algo tan contundentemente orgásmico? Malito me pongo sólo con imaginar.
Os dejo la lista de las canciones. He colado Blue Velvet. Por hacer la cosa aún más redonda.
P.D. El artículo comete un error imperdonable, ¿Cómo se han podido olvidar de El monstruo se come al piloto, el futurible megaéxito de ventas que Charlie compone en el 1×22?
Semana Lost: Objetos Perdidos (II)
Mayo 20th, 2010 • 1 comment Señoras que planean un suicidio colectivo cuando acabe Lost
Tags: Lost, Michael Giacchino
(por Ibán Manzano)
Si has empezado a padecer de sudores fríos, mareos y vértigo, no te asustes, el 23 de mayo estarás mucho peor.
A continuación, la segunda parte de esos momentos que revisaremos a partir de entonces con insaciable compulsión, listos para desempaquetar, servir y degustar en plato caliente.
P.D. Aquí, la primera parte.
6) We have to go back, Kate! (A través del espejo: 3×22, 3×23). Es LA escena. Miniatura que proyectaba en los reflejos azul eléctrico de su textura el interior arruinado de un Jack desolado, en superposición al Jack que en la Isla capitaneaba una fuga, que parecía sólo tener lugar para ocultar sus propias debilidades. Es fácil reconocer la desazón del hombre moderno a partir de este monólogo repleto de inquietud. También es fácil reconocernos como los espectadores que en breve clamaremos por regresar a una serie que habrá desaparecido tal como la entendemos.
7) La luz de la escotilla (Deus ex machina: 1×19). También es LA escena. El otro gran momento de la serie, erroneamente eclipsado por la revelación episodios atrás de la parálisis de Locke. Es arduo explicar a quién ha logrado sustraerse de la magia de Lost el por qué de este instante, que condensa en un plano, el destello naciendo de las entrañas de la Isla, todo lo que significa Perdidos. Sólo decir que el montaje en paralelo con un Locke derrotado, necesitado de creer en algo que otorgue sentido a su sacrificio, me eriza el vello. Aunque puede que todo se deba a Giacchino. Quién sabe.
8.) I love you Penny (Vivir juntos, morir solos: 2×22, 2×23). Admito que la llamada de teléfono al final de La Constante puede ser tomada por el punto álgido (léase el que más klínex necesita) de la odisea romántica de Desmond & Penny, en ella los personajes se fracturan a lo largo del tiempo y el espacio para que el amor los devuelva a su cauce. Pero nos equivocaríamos. Profundamente, además. No, lo mejor que nos ha dado la pareja Penny-Desmond arranca con la confesión de este, en la que asume su dualidad héroe-villano, de que estrelló el 815 de Oceanic y desemboca en la implosión de la escotilla. Es curioso porque la chispa que enciende esta mega-escena concatenada es una discusión a propósito de la luz de la escotilla, nuestra escena número 7. ¿Qué le voy a hacer yo si los grandes momentos se relacionan entre si?
9) Locke está muerto, again (El Incidente: 5×16, 5×17). Revisando mis largas horas de televisión (y he pasado unas cuantas), no encuentro ni por asomo a un personaje tan torturado como Locke. Ni la digna salida del suicidio le fue permitida por los guionistas, tampoco le dejaron descansar en paz. Su sufrida existencia se ajusta a una versión comandada por el diablo de la vida de un Jesucristo engañado: cargó con su padre a cuestas, fue un profeta escuchado por una pequeña comunidad religiosa e incluso llegó a experimentar una resurrección. Pero como bien sabemos, nada de esto es exactamente cierto, al contrario sus penurias sirvieron como parte del plan de un Satanás, el Humo Negro, que aprovechó su cuerpo para expulsar a Dios de su particular paraíso, la sombra de la estatua.
10) Objetos Perdidos (LA X: 6×01, 6×02, El Candidato: 6×14). La secuencia que da nombre a este post doble. Sí, yo también me hice fan de Guionistas de Lost que fuman demasiado y se les va la sexta de las manos, peroooooooooooooooo, por cosas como estas merece la pena seguir a bordo. El diálogo entre Jack y Locke en la sección de objetos perdidos (”perdidos”, guiño, guiño, ¿lo pilláis?) está cargada de sabiduría, reproduce los grandes dilemas de la serie con una economía de recursos excepcional. La conversación se amplifica posteriormente en The candidate en los pasillos del hospital St Sebastian, desgarrador Locke descubriéndose como responsable del destino aciago de su padre, esperanzadora la réplica de Jack.
Reseña Lost: 6×07, Dr. Linus
Marzo 11th, 2010 • 8 comments Señoras que planean un suicidio colectivo cuando acabe Lost
Tags: Lost, Michael Giacchino
(por Ibán Manzano)
Aunque la falta de respuestas pueda resultar alarmante y aunque los últimos capítulos parezcan planeados como una coda gratuita a las temporadas anteriores con más intención de acercarse a ellas nostálgicamente que de profundizar, hay que reconocer que Dr. Linus es hasta la fecha el capítulo más satisfactorio de la sexta, el más equilibrado en su guión (el flashsideway, rico en lecturas, ha estado magistralmente integrando en la trama) y en soluciones de puesta en escena (el eficaz uso y abuso de Giacchino, la sibilina presencia de Locke, diablillo que lo ofrece todo a cambio de nada, o la escalada de tensión vivida en el interior de la Roca Negra entre Richard y Jack, un Jack sin freno y marcha atrás). Hasta los diálogos han resultado ejemplarmente escritos, con madera de gran serie y sentido (del fin) del espectáculo.
Benjamin Linus, que resulta menos seductor que como maquiavélico jefe de la Isla, sigue protagonizando lecciones comprimidas en 42 minutos acerca de la ascensión y, sobre todo, acerca de la caída de los líderes, en este caso, con apariencia de disputa electoral de profesorado con ecos de fragmento histórico francés. Me (vuelve a) apasiona(r) hasta donde puede llevarnos el personaje de Richard. No es la primera vez, al contrario, es un tema esencial de la misma, que la serie afronta la naturaleza de las decisiones individuales (libre albedrío y destino suelen funcionar como caras de la misma moneda), pero nunca habían llegado tan lejos como con el personaje de Richard. Cuesta imaginar una acción que conlleve mayor autonomía que un suicido, cuyas dramáticas consecuencias parecen exclusivamente limitadas a uno mismo. Pero en la lógica tentacular de Perdidos, toda acción, todo personaje repercute en el resto, por individualista que esta sea. Es la percepción de la realidad como un todo. Vivir juntos, morir solos… era el letimotiv de las primeras temporadas. No, si al final me voy a creer que lo tenían todo pensando desde el principio.
(Gracias a Todoseries por la mención a este, nuestro, humilde blog. Aquí su completísima y más que necesaria reseña del episodio. Y aquí las críticas del 6×06, 6×05, 6×04, 6×03, 6×02-6×01)
P.D. Si queréis ganaros dos entradas para la última de John Woo, Acantilado Rojo, pasaos por aquí.
De Oscar (II). Minicrítica: Up
Marzo 2nd, 2010 • 3 comments Cine
Tags: Akira Kurosawa, Michael Giacchino, Up, Vivir
(Por Idir Mesian)
¿Posibilidades de Oscar?: Ninguna. Ha entrado entre las diez finalistas y, aunque se acabó desinflando, de haber habido sólo cinco nominaciones, habría estado peleando por ser la quinta.
Ya tiene ganado…: La mejor película de animación ya es suya. Y salvo sorpresa a lo Marisa Tomei, Michael Giacchino, el compositor de moda, debería ir buscando hueco en casa para su premio.
Minicrítica: Siempre se ha hablado de El rey león como la versión animada de Hamlet. Salvando las distancias, Up bien podría considerarse la versión animada (y dulcificada) de Vivir (Ikiru), de Kurosawa. Ambas comparten los mismos elementos y la misma ansia de buscar la esencia del individuo en su propio interior, en la cotidianidad de las pequeñas cosas; aunque para empezar a encontrarla se necesiten noticias dramáticas o viajes megalómanos. No obstante, se echa de menos más valentía para afrontar un final que, sin ánimo de ser macabro, pedía a gritos la muerte del viejo Carl. Una de tantas concesiones para el público infantil que impiden a la cinta ser más de lo que ya es.

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