Archive for Espotifai

Guerras suburbanas

(por Ibán Manzano)

Why I want a daughter while I’m still young
I wanna hold her hand
And show her some beauty
Before this damage is done (The Suburbs
, Arcade Fire)

Noticia de ayer 2 de Agosto, día marcado por muchos -entre ellos, yo- a fuego en el calendario. No, no se desvelaba el epílogo de Lost, sino que Arcade Fire, sacerdotes supremos de un rock espiritual de corte ateo que los ha encumbrado con sólo dos discos a lo más alto para su extensísima congregación de devotos, estrenaba su tercer álbum, The Suburbs. Era pausible albergar alguna que otra duda sobre si el intento de renovación de los canadienses, con algunos temas más pop e inmediatos, podía haber desembocado en una cierta disolución de estilo. Si por algo se ha caracterizado Arcade Fire, aparte de por ese rock épico in crescendo que nos vuelve a todos locos, es por un sonido perfectamente reconocible. Temores despejados, su último trabajo es 100% Arcade Fire; es cierto que huye de los temazos, pero el disco se presenta totalmente compactado, más aún, se trata de un extenso continnuum que se aventura por una guerra suburbana cuya resistencia está formada por tipos como nosotros, un paseo por una vereda que se mueve entre el estallido electrónico de una tormenta de verano y la oscuridad pastosa de una tarde interminable. Oído en conjunto, algo que las pocas escuchas que la red nos ha regalado estos días nos ha permitido fugazmente, The Suburbs es un disco que habla sobre eso tan evocador que se ha venido a llamar los “recuerdos de futuro”; letras sencillas, melodías de neón.

Pero dejemos a otros los análisis más complejos, la próxima Rockdelux, estoy seguro, satisfará nuestra ansiedad. En cualquier caso, como decíamos, esto es noticia de ayer. Hoy, 3 de agosto, hay un nuevo titular que la complementa, Terry Gilliam anuncia que dirigirá la retransmisión en vivo del concierto que celebrarán estos chicos tan majos el próximo 5 de agosto en el célebre Madison Square Garden de Nueva York. Hay días en los que realmente merece la pena salir de casa.

(aquí, para el que quiera oir lo mejor que nos depara el verano de 2010)

Spotifay suicida

(por Ibán Manzano)

En Las vírgenes suicidas (Jeffrey Eugenides, 1993), los vecinos de un modélico suburbio residencial americano alcanzaban el clímax de su historia de amor con las inalcanzables vecinitas-de-la-puerta-de-al-lado a través de una correspondencia musical vía teléfono por la que compartían, entre otros, a Al Green, Todd Rudgren, Heart o Gilbert O’ Sullivan. Aquellas canciones sobre el desamor canalizaban su soledad, en el caso de ellos, y  actuaban como antídoto para el aislamiento, en el de ellas.

No seré yo quién defienda la consolidación de los modelos sociales en Internet (algún día os contaré en qué trabajo, porque SÍ, es de hecho en lo de la consolidación de los modelos sociales en Internet), pero la tan cacareada incorporación de Spotify a este ámbito (me muestro bastante elusivo a la hora de sincronizar mis perfiles de Facebook y Spotify no vaya a ser que alguien se entere de que, bueno, digámoslo suavemente, no sólo escucho a Tom Waits precisamente) puede tener una ventaja añadida, compartir a través de la bandeja de entrada temazos todos los días. O a todas horas. Sin parar. Como los protas de Las vírgenes. Como si no hubiera un mañana.

Es sólo la punta del iceberg de una red que parece haber logrado, de momento, lo que otras ni rozaron, acercar de manera gratuita la música al usuario a partir de un modelo de negocio que se encima parece rentable para las distribuidoras.

Aunque eso no justifica lo injustificable, que Arcade Fire NO ESTÉN disponibles en el Spotify de nuestro país. Noticia estos, por cierto, por el lanzamiento de sus dos último (pedazos de) singles. Y por algo más. Por haber tocado para unos pocos afortunados, casi de tú a tú, en la Notman House de Montreal. Un concierto del que apenas ha podido disfrutar medio centenar de fans. Al más puro estilo Vampire Weekend. Así, en calor y compañía. Supongo que eso significa que definitivamente hay cosas que Spotify nunca podrá reemplazar.

P. D. Chicas Malas 2 busca nuevos talentos revelación que sumar al casting de la película. Se precisa de animadoras-rubias-y-ligeras-de-cascos-que-adivinen-el-tiempo-a-golpe-de-pezón. Es decir, de animadoras a secas. El casting es abierto. Es el próximo Sábado 26 de junio. De 9 a 11. En Atlanta. Lo digo por si os interesa. Que sé que sí.

Semana Lost: Espotifai

Lost(Por Ibán Manzano)

Dentro de este inclemente (e infrecuente) ritmo de actualización pensaba dedicarle espacio a Michael Giacchino. Pero, ¡ay amigos!, ABC se me ha adelantado, con un artículo espléndido que concluye que escuchar música tampoco volverá a ser lo mismo cuando acabe Lost. Bueno, al menos, la música que ponen por televisión.

En realidad, el artículo pasa bastante de largo de Giacchino, quién merecería un monumento, de momento ya tiene un justísimo Oscar (aunque yo este año iba más con Fantástico Mr. Desplat), sino que prefiere centrarse en el uso de la música diagética. El Make your own kind of music en Desmond o el Dowtown en Juliet. Y acordémonos también del disco que se le rallaba al Dr. Chang al principio de la quinta temporada, una jugosa pista sobre lo que se avecinaría en los siguientes episodios.

Y los dos temazos de Jack, bueno de Jack el greñas, diseminados por las finales de la tercera y la cuarta. Scentless Apprentice y Gouge Away. Nirvana y The Pixies. En los comentarios del artículo se ha abierto el debate sobre qué canción se merece Jack como despedida. Knockin’s on heaven’s door es una una apuesta segura. Y me mola. Ey, un momento. ¿Dylan y Lost compartiendo plano? ¿Estamos preparados para algo tan contundentemente orgásmico? Malito me pongo sólo con imaginar.

Os dejo la lista de las canciones. He colado Blue Velvet. Por hacer la cosa aún más redonda.

P.D. El artículo comete un error imperdonable, ¿Cómo se han podido olvidar de El monstruo se come al piloto, el futurible megaéxito de ventas que Charlie compone en el 1×22?

About us

Google Adsense