Archive for Listillas

Con apellido

(por Ibán Manzano)

Caminan entre nosotros, se parecen a nosotros, pero molan mil veces más que nosotros.

1) Kirk Douglas-Billy Crystal. Cuando la gala que reconectaría con el sector más juvenil de la audiencia tiene sus dos momentos álgidos en a) un nonagenario con bastón y más tartamudez que Jorge VI de Inglaterra, pero suficiente energía como para batir a una banda de Latin Kings y embarazar a toda la platea y b) Un presentador de la década pasada revisitando con la tecnología Futurama a otro presentador de hace seis décadas, preocúpate.

2) Lady Gaga. Lo único que me separa de ser una marica al uso es que vivo al margen del fenómeno Gaga. Con esto no pretendo ir de antisistema: sencillamente por algún motivo que no me explico nunca he caído hechizado por las ondas de seducción masiva de la ultradiva. Sin embargo, no estoy tan ciego como para no reconocer en cada nuevo vídeo suyo un acontecimiento social, un festival de referencias retrofuturistas del que no escapa Born this way. Noel Burgundy en su twitter (os lo recomiendo y mucho) lo resume mucho mejor que yo, la escalada de vídeos progresivamente más excesivos de Lady Gaga acabará así: en 2016, su clip de tres horas, culmina con tu iPad explotando. (Ver vídeo).

3) Charlie Sheen-John Galliano. Es posible que ni siquiera sean humanos (están por encima de las preocupaciones mundanas, de ti, de mi y de cualquiera que coja el metro) y que ambos hayan retorcido lo que se entiende por relaciones públicas con uno de los usos más perversos que recuerdo. Sobre todo Charlie Sheen que ha satisfecho el furor de la red inaugurando un cuenta en Twitter, que ya cuenta con más de 637.000 seguidores y amenaza con ser una fuerte inagotable de amarillismo.

4) J.J. Abrams. Volviendo a los Oscar, si la Academia sigue haciéndole el juego a trabajos de género como ha ocurrido estos últimos años, Super 8 parte con una ventaja añadida: será un películón (ver trailer). Si Super 8 estará en los Oscar, Fringe debería estar en los Emmy. El capítulo ochentero de esta semana, con un cierto regusto Dharma, bien lo merece. Si no me creéis, echad un ojo a la intro.

Fumando espero a la viñeta que yo leo

(Por Ibán Manzano)

Al calor del cigarrillo de la flamante ley antitabaco, Zonafandom ha tenido a bien elaborar una lista con los principales fumetas del mundillo de las viñetas, tipos duros que responderían a la nueva normativa apagando sin pestañear el cigarrillo en la palma de sus manos. O de las nuestras. El puesto número uno, no podía ser de otra manera, le pertenece a John Constantine, el detective paranormal que desde junio de 1985 lleva conviviendo con el humo de los tugurios más sórdidos de nuestro mundo y del otro -el inframundo de Hades no es necesariamente menos acogedor- . Su adaptación cinematográfica de 2005 fue, sin embargo, tremendamente desleal con él: Keanu Reeves sustituyó los cancerígenos pitillos por las bondades de los parches de nicotina. El artículo también nos recuerda que otros como Lucky Luke ya apuntaban maneras, el vaquero padeció los sinsabores del calvario de dejar el tabaco allá por 1983 cuando dio el cambiazo del cigarro de toda la vida por una ramita de espino mucho más saludable. Tampoco faltan en la lista ejemplos del acto de fumar en pipa (Capitán Haddock) o en boquilla (El Pingüino) o de esos a los que jamás se los ha dibujado sin cigarrillo, como es Corto Maltés, que como todo buen héroe filohemingwayano, además de solitario lobo de mar, cree firmemente que la santísima trinidad de la vida -mujeres, toros y whisky doble- se disfruta mejor con los pulmones intoxicados de humo. No me imagino a este selecto grupo atestando las salidas de los bares para echar una calada apresurada. El que los dibujó, los dibujó de otra pasta.

Ahí va la lista:

1. John Constantine

2. Lucky Luke

3. Howard, el pato.

4. Anacleto

5. Lobezno

6. El capitán Haddock

7. El pingüino

8. Corto Maltés

9. Lobo.

El año que vivimos peligrosamente (II)

(por Ibán Manzano)

Continuemos recordando los grandes hitos de este año en el que aprendimos a vivir peligrosamente:

5) Tarkovsky. El estreno en 2002 de Solaris de Steven Soderbergh confirmaba que un blockbuster que publicitara el trasero de George Clooney no era exactamente la mejor forma de hacer justicia a Andrei Tarkovsky. Lo que nadie esperaba es que 8 años después en cambio sí lo fuera otro blockbuster de acción comandado por Leonardo DiCaprio. Inspirado  de manera oficiosa en el Paprika del malogrado Satoshi Kon (este, uno de los titulares más tristes que nos ha legado el año), el núcleo duro de Origen consistía en un tarkovskiano drama de ciencia-ficción (Solaris de nuevo, pero también Stalker) disimulado bajo el magma de un atrofiado megaespectáculo hollywodiense. También en Fringe, serie que cada temporada eleva el nivel de su excelencia, el aliento de Tarkovsky se ha dejado notar en cada uno de sus universos alternativos. Por ejemplo, y van spoilers, en ese padre desolado que invoca el reflejo de un hijo muerto o en el hijo muerto enamorándose de una mujer que no es sino mero simulacro de su amor verdadero.

6) Dos obras maestras de 2009… en 2010. Sins entido editó en nuestro país un año después de que viera la luz en el suyo Asterios Polyp, de igual manera que Norma puso punto y final a Pluto de Naoki Urasawa meses más tarde de que finalizara en Japón. Sobre la primera ya os hablamos aquí y sobre la segunda apuntar que se trata de otro trabajo inmortal de su creador, sólo inferior a Monster y 20th Century Boys en el sentido de que estas eran insuperables. Naoki Urasawa se atreve a enmendarle la plana al mismísimo Osamu Tezuka. El placer de leer un manga en el que el mayor artista vivo del medio canibaliza al padre fundador del mismo es difícil de condensar en palabras. Sobre todo porque Urasawa no se ha limitado a una simple revisión, ha interiorizado a Tezuka, poniendo todo su lápiz y trueno al servicio de la furia de Astroboy. En cualquier caso, tengo la impresión de que cualquier persona que llegue a su final le pasará lo mismo que a mí, llorará como un robot de I.A. superior.

7) Música del ayer para el mañana. Happiness de Hurts (la electrónica elegante según los anuncios de Spotify), algunas canciones de Surfing the void de The Klaxons o Halcyon Digest de Deerhunter se cuentan sin dificultad entre lo mejor de 2010. Aunque, por supuesto, la palma se la lleva Arcade Fire y su The Suburbs. Si por lo demás algo tienen en común todos estos discos es por su necesidad de poner música a los temas de siempre (el desencanto de la madurez en el caso de los canadienses) a través de sonidos de futuro. Arcade Fire llevó la apuesta más lejos que ninguno al proponernos un videoclip interactivo que aprovechaba las bondades del HTML para construir una épica individual al servicio de cada oyente. Luego están los casos de David Lynch o del Senior de Royksopp, ambos trabajos iluminan el camino por que el se desplazarán próximamente las nuevas tendencias sonoras. Directamente, son ciencia-ficción musical.

Y hasta aquí podemos leer. El resto de del 2010, en este enlace.

El año que vivimos peligrosamente (I)

(por Ibán Manzano)

Tomo prestado el bello título de una película de Peter Weir -una aproximación más sentimental que política a la insurreción contra el presidente Sukarno de 1965-, que es además uno de sus trabajos más inspirados, para recordar algunos de los highlights del año que acaba.

1) Lost se despide… ¿a lo grande? Si realmente los guionistas de Perdidos eran demiurgos privilegiados que trazaban a fuego los laberintos de la ficción catódica más popular de todos los tiempos, entonces es forzoso reconocer que hay algo diabólicamente genial en habernos entregado un final tan mediocre como blando: nos han condenado a buscar la resolución idónea más allá de su punto y final. En este sentido, la última temporada parece concitar consenso en una única dirección, para la mayoría de nosotros no ha estado a la altura de lo esperado. Eso, por supuesto, no nos permite negarle destellos singulares de genio que pocos productos pueden siquiera acariciar, por ejemplo el episodio dedicado a Desmond, Happily ever after, que volvía a revelar identidad mitológica bajo las formas de un relato de ciencia-ficción. Eso por no hablar, cuidado que van spoilers, de los últimos minutos de la serie que con todos sus defectos dejan un legado inapelable, un padre transmitiendo a su hijo la única certeza en un mundo lleno de enigmas, que todo antes o después acaba por morir.

2) La cosa se pone seria. Blake Edwards, Leslie Nielsen, Luis García Berlanga… los últimos meses del 2010 no han tenido la menor gracia. Las desapariciones de estos maestros de la carcajada coinciden con la tonalidad de un año especialmente gris que apenas se ha permitido comedias notables en contra de la consolidación que venía dándose en las últimos tiempos del posthumor y los nuevos arquetipos cómicos. En televisión la cosa ha ido un poco mejor, la renovación americana con Modern Family y Community como puntales de lanza de 2009 ha terminado de cuajar en 2010 mientras 30 Rock recuperaba brio y Futurama regresaba con las pilas bien cargadas. Incluso un trabajo tan rígido como Mad Men se ha permitido incorporar apuntes de humor absurdo -pienso en los viejecitos que conversan sobre el precio de las peras a los pies del apartamento de Don Draper-. Por último, este blog que ya os recomendé y que no dejaré de hacerlo, ha vuelto a poner las cosas en su sitio en esto de la risa.

3) La peli del feisbuk. Rashomon y Ciudadano Kane son los dos referentes más citados en las críticas de La Red Social. Lo que da una idea de la la talla de una cinta por cuyo argumento nadie daba un duro hasta hace dos días y que en cambio se ha convertido en un clásico instantáneo. La película, entre otras lecturas, narra la crónica de un desamor, un tipo frustado lucha por conseguir el afecto de su amada construyendo un simulacro con el que acercarse a ella para descubrir en el plano final que sigue estando tan lejos de la chica como al principio. También es la cinta que mejor ha retratado, junto con Film socialisme de Godard, estos inciertos días de crisis, probablemente porque comprende que el alcance de la misma va más allá de lo estrictamente económico.

4) Con t de Tumblr: Soy consciente de que escribir un párrafo elogiando a una red social por ser el último grito en redes sociales conlleva que de inmediato deje de serlo. Tumblr lleva ya varios años con nosotros, pero es en este cuando se ha masificado. En 2010 hemos tenido montones de tumblrs para el olvido y alguno que otro fantástico. Por ejemplo, estos dos de los que ya os hemos hablado, el primero que congela microgestos de cine en .gifs o el segundo en el que Kim Jong-il mira… vacas. También os recomiendo este tercero, en el que un amigo desgrana con tino aquellas cosas insólitas que sería un pecado no compartir con los demás.

PER-TUR-BA-DOS!

Audition (Takashi Miike)(Por Ibán Manzano)

Los responsables del portal británico Total Film han elaborado una lista que contiene las que, siempre bajo su criterio, son las películas más perturbadoras que se han rodado nunca; un conjunto heterogéneo que alberga propuestas inquietantes de diversas latitudes -España incluida- y que revela a Takashi Miike y a David Lynch -los únicos que repiten- como los dos cineastas en activo más dotados para provocarnos náuseas. Nada que no supiéramos. La selección incluye Audition y Visitor Q del primero, y Cabeza borradora y Terciopelo azul del segundo, pero bien podrían haberse intercambiado por cualquier otra inquietante joya de la filmografía de ambos. Si algo comparten los dos cineastas es su potente capacidad expresiva para las atmósferas escalofriantes, Miike a partir de materiales ajenos se ha movido como un camaleón a lo largo de su dilatada trayectoria marcada por los cambios de piel pero también por el mínimo común múltiplo exigido a sus trabajos, una intensa carga de desasosiego ante la que el espectador no logra practicar el arte de la indiferencia. De David Lynch podríamos afirmar que se trata del director de terror no acreditado más terrorífico que existe. Si alguien no nos cree que apague las luces, baje las persianas y se revise los primeros 20 minutos de Carretera Perdida. Me juego el brazo a que no encuentra una snuff movie comparable.

El artículo también incluye una selección de sickest scenes repletas de canibalismo, bebés deformes, sexo entre criaturas y otras lindezas a las que merece la pena echar un ojo. La más sórdida, por supuesto, corresponde a Antichrist. Charlotte Gainsbourg ataca a los genitales de su marido Willem Dafoe y se masturba mientras este eyacula sangre. Sí, parece que Lars Von Trier no tenía lo que se llama un buen día.

(Vía Universo David Lynch// La lista completa)

1. “El exorcista” (“The Exorcist”, 1973), de William Friedkin
2. “Threads” (“Threads”, 1984), de Mick Jackson
3. “Audition” (“Ôdishon”, 1999), de Takashi Miike
4. “Eraserhead” (1977), de David Lynch
5. “Tras el cristal” (1987), de Agustí Villaronga
6. “Holocausto caníbal” (“Cannibal Holocaust”, 1980), de Ruggiero Deodato
7. “Saló, o los 120 días de Sodoma” (“Salò o le 120 giornate di Sodoma”, 1975), de Pier Paolo Pasolini
8. “Visitor Q” (“Bizita Q”, 2001), de Takashi Miike
9. “Funny Games” (“Funny Games”, 1997), de Michael Haneke
10. “Felicidad” (“Happiness”, 1998), de Todd Solondz
11. “I Spit On Your Grave” (1978), de Meir Zarchi
12. “Men Behind The Sun” (“Hei tai yang 731″, 1988), de Tun Fei Mou
13. “Nekromantik” (1987), de Jörg Buttgereit
14. “Irréversible” (2002), de Gaspar Noé
15. “La última casa a la izquierda” (“The Last House On The Left”, 1972), de Wes Craven
16. “Flowers Of Flesh And Blood” (“Ginî piggu 2: Chiniku no hana”, 1985), de Hideshi Hino
17. “La naranja mecánica” (“A Clockwork Orange”, 1971), de Stanley Kubrick
18. “The Human Centipede” (2010), de Tom Six
19. “Aftermath” (1994), de Nacho Cerdà
20. “Begotten” (1991), de E. Elias Merhige
21. “Sucedió cerca de su casa” (“C’est arrivé près de chez vous”, 1992), de Rémy Belvaux y André Bonzel
22. “Martyrs” (2008), de Pascal Laugier
23. “Shivers” (1975), de David Cronenberg
24. “Terciopelo azul” (“Blue Velvet”, 1986), de David Lynch
25. “Anticristo” (“Antichrist”, 2009), de Lars von Trier

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