Archive for Twilight Zone

Arcade Street View

(por Ibán Manzano)

Captura de pantalla 2010-08-31 a las 12.13.56

Por motivos que a continuación resultarán evidentes, me es imposible acompañar esta entrada del vídeo interactivo de Chris Milk para We used to wait (The Suburbs, Arcade Fire). Si queréis verlo, tenéis que hacer lo siguiente: entrar en The Wilderness Dowtown e introducir la calle en la que crecisteis (es imprescindible tener Google Chrome). ¿Ya lo habéis hecho? ¡Sigamos!

El vídeo empieza con un espectro en sudadera que recorre a ritmo de los canadienses una calle que podría ser cualquiera, que inmediatamente deja de ser cualquiera para ser la que le hemos facilitado a la web. Es posible que con este experimento Chris Milk nos aproxime al videoclip del futuro, una experiencia íntima y vinculante que se acomoda a las necesidades de cada espectador. En conclusión, las múltiples ventanas que se abren y cierran durante los 4.50 minutos que dura el tema, parecen reforzar el discurso sobre la nostalgia de Arcade Fire con imágenes, y sumergirnos en una aventura intransferible -vía Google Street View- por las calles que nos vieron crecer. ¿Que la canción trata sobre el barrio-en-el-que-nacimos-y-encontramos-nuestro-primer-curro-y-nos-dimos-nuestro-primer-beso? Pues, ¡dentro ese barrio!

En serio, echadle un vistazo. El resultado es una obra maestra multimedia que, entre otras cosas, os permitirá plantar árboles gigantes en vuestra ciudad (yo lo he hecho en Passeig de Gracia); o, si os ponéis tontos, recordar aquellos días en los que tomabais Cola Cao en una vivienda de la Quinta Avenida, lugar de donde estoy seguro procedéis el 90% de los que estáis leyendo esto.

50 añitos ya….

al-final-de-la-escapada(por Ibán Manzano)

Vía Truskelion, el estupendísimo, por no decir lo siguiente, Tumblr de Noel, me entero del 50 aniversario de Al final de la escapada. ¿Que qué significó Al final de la escapada? Algo así como la llama que prendió toda una revolución cinematográfica -pareja a la sesentayochista-, aunque dicha revolución no alcanzaría su cénit hasta otro trabajo posterior de Godard, Pierrot, el loco, donde literalmente -atentos al plano final- el cineasta, esta vez si, se entendía a si mismo, a través de su alter ego de Jean Paul Belmondo, como un kamikaze dispuesto a poner patas arribas ese fósil llamado cine, ristra de dinamitas en rostro. Volviendo a Al final de la escapada, que es la que nos ocupa, acordemos algo esencial: que la influencia de esta suerte de Ulises cinematográfico es inabarcable. Pero intentémoslo.

O al menos, para muestra un botón ¿Quién no se acuerda del mítico anuncio de Martini con una entregadísima Charlize Theron cambiando braguetazo octogenario por chulazo de buen ver? Pues si eres de lo que no te acuerdas, abajo, vídeo. Ejemplo de la manera en la que una marca de bebidas puede canibalizar los valores juveniles que se desprenden de una cinta según la lógica consumista.

Y no sólo eso. Con motivo del 50 aniversario se ha puesto a la venta una camiseta inspirada en el Herald Tribune como la que podéis ver abajo. Además de haberse diseñado también dos remozados pósters para la ocasión (también abajo) que se pueden comprar en Colette. La edición DVD ha sido remasterizada (aquí podéis ver un clip) y el próximo mes de julio Londres acogerá una exposición con fotografías claves de la Nouvelle Vague. Todo muy completo.

¿Deseo para los próximos 50 años?

Que todos los hombres seamos como Jean Paul Belmondo: Feos y atractivos.


Somewhere over Sofia

somewhere(por Ibán Manzano)

En Monstruos Modernos, Jordi Costa calificó a Sofia Coppola de reina fashion que parece pedir a gritos que le corten la cabeza. Es posible que no se equivoque. Este colaborador tiene que reconocer que el universo de la hijísima le fascina y repele a partes iguales. La aparición del trailer de su próximo trabajo, Somewhere, nos trae una palabra a la cabeza, dèja vu. O por el contrario, si somos generosos, otra bien distinta, autoría. Si uno sustrajera el factor romántico de Lost in translation, es probable que la ecuación resultara similar a Somewhere, un dilatado tiempo muerto por el que dos almas desplazadas acaban encontrándose, otra relación paterno filial con hotel de lujo como telón de fondo.

El problema esencial de Sofia Coppola parece seguir siendo el mismo, su cine está protagonizado por niñas bien que lloran porque les han robado su barbie favorita y que se encierran a cal y canto en sus fortalezas, el suburbial barrio de Las vírgenes suicidas, el Tokyo marciano de Lost in translation y, desde luego, la Versalles cool de Maria Antonieta. En realidad personajes no tan distintos, fragilísimos adultos-niños, pueblan algunos cuentos de Salinger o el cine de Wes Anderson, pero allí donde estos dos últimos evitan la autoindulgencia a la hora de seguir a sus juguetes rotos, Sofia Coppola cae de lleno. Algo que ya aventuraba el fragmento que protagonizó para Historias de Nueva York de la mano de papá. Pero al César lo que es del César. El trailer mola. Y mucho. Es más de lo mismo. Pero seduce. Julian Casablancas pone la música con Once (versión de You only live once de The Strokes). Y Harris Savide, recogiendo el guante al hipnótico Lance Accord, sirve las imágenes. Porque otra cosa no sé. Pero Sofía Coppola, gusto lo que se dice gusto, tiene para dar y regalar. A ver si no a qué viene esa genialidad de casting. Me refiero a Stephen Dorff. Por supuesto.

Trailer for Sofia Coppola’s ‘Somewhere’ from TwentyFourBit.com on Vimeo.

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