Viernes Santo
abril 22nd, 2011 • Sin categoría
(por Ibán Manzano)
La franquicia Scream ha resucitado el mismo fin de semana que el Señor (previa traición y calvario). El renacimiento cinematográfico de Kevin Williamson no es la única manera que se me ocurre de festejar la Semana Santa. Dos estrenos televisivos regidos por las liturgia compiten en buena lid por ser plato principal en el puente de la Pasión.
- Catolicismo. El incondicional de Jodorowsky ya conoce de primera mano como se las gastaba el clan valenciano Borgia, casi un precursor salvaje de la moderna corrupción italiana. En España también aportamos nuestro granito de arena con esto que protagonizó el ex alsalirdeclase Sergio Peris Mencheta. Descendiente bastarda de Los Tudor, The Borgias preserva la esencia de esta (luchas intestinas por el poder, intrigas palaciegas y generosas raciones de sexo, preferiblemente incestuoso) y cuenta con una estrella de relumbrón en su reparto como es Jeremy Irons. Los dos primeros capítulos que dirige Neil Jordan introducen al espectador en una recreación renacentista que funciona mejor como fantasía bizarra y enfermiza en torno al binomio pecado-culpabilidad que como docudrama histórico. Mario Puzo se codea con el tenebrismo de Caravaggio en un escenario político-religioso del que Maquiavelo tomó buena nota.
– Dioses ancestrales, sacerdotes paganos y juegos de rol: No he leído nada de la saga Canción de hielo y fuego, pero unos cuantos amigos familiarizados con las novelas me aseguran que estamos ante una traslación fiel y apasionante. A cambio, supongo, puedo aportar una visión menos contaminada sobre el episodio piloto que cierra el trío de apuestas de la HBO para recuperar su status quo (junto a Boardwalk Empire y Mildred Pierce). En esta ocasión un sólo capítulo me resulta escaso para formarme una opinión razonada, en parte debido a esa tendencia de la HBO a facturar sus ficciones como declinaciones históricas -fantástica en el caso que nos ocupa- de Los Soprano (Roma, Deadwood, o nuevamente Boardwalk Empire), frescos familiares sobre el poder administrado como recurso mafioso; a lo que habrá que sumar en esta ocasión, me avisa el gran Mycroft, un poco de Dinastía con transfondo shakesperiano. Encomendémonos a la profesionalidad de sus responsables. Han vendido tanto humor alrededor de la serie que sólo podemos esperar que sus estándares de calidad avergüencen a cualquier cosa que nos hayamos descargado jamás en nuestro portátil.
The Borgias me está gustando bastante. El piloto de Juego de Tronos me ha dejado un poco en shock. Yo tampoco me he leído los libros, y el hype ha sido tremendo, así que iba esperando mucho, pero sin saber exactamente qué. Y, la verdad, estoy un poco igual que al principio, lo que he visto no me llega para pronunciarme. Habrá que esperar.
Un saludo.