Posts Tagged ‘Jude Law’
Soderberghion
septiembre 8th, 2011 • 1 comment Venecia '11
Tags: Contagion, Gwyneth Paltrow, Jude Law, Kate Winslet, Lawrence Fishburrne, Marion Cotillard, Matt Damon, Steven Soderbergh
(por Ibán Manzano)
Contagion tenía todas las papeletas para acabar convertido en el thriller-con-virus más carismático de la temporada. Un Soderbergh que materializa en el mismo metraje a los dos Soderbergh posibles no debería ser un mal Soderbergh. La estrategia a seguir era sencilla. Recoger un argumento de multisalas y someterlo a las técnicas de distanciamiento que el cineasta ha ido explorando en el espectro más experimental de su carrera (The girlfriend experience, Bubble). Con la vista puesta en las declinaciones de las películas de catástrofes, Soderbergh y su guionista Scott Z. Burns han atomizado todas las constantes del género. Por desgracia, no me puedo sumar al entusiasmo colectivo. Demasiados clichés (el periodista mártir), demasiadas tesis políticas que invitan a la risa involuntaria (Marion Cotillard especialmente), impiden que la radicalidad de su (a)puesta en escena brille como merece.
Aun así, ni se os ocurra pasar de verla. Supone un necesario punto de inflexión, que además no hace concesiones al espectador, le obliga a observar desde una distancia prudencial que cortocircuita cualquier identificación emocional. El temor vírico que hunde sus raíces en las bombas de Hiroshima y Nagasaki supone en lo fundamental una expresión de las ansiedades de un mundo globalizado. Lo vemos todos los días. Cuando no es la Gripe A, es la Z. Cuando no, el hundimiento de Lehman’s & Brothers. Sin olvidar la fobia colectiva a convertirnos en portadores del Mal. El modelo para Soderbergh y su guionista no parte por tanto de metáforas sofisticadas (vampiros y zombies), sino de la vertiente política del thriller de los 70, la idea es devolver a las películas sobre infecciones a la casilla de salida. Algo que acaba por dotar a Contagion de una insólita naturaleza de objeto encontrado, un thriller de futuro (con la escafandra que le plantan, Jude Law parece protagonizar un spin off de Gigolo Joe) de aspecto demodé y vocación documental. Si Soderbergh hubiera evitado las interferencias que lastran el conjunto, podríamos estar hablando de una película excepcional. Su precisión es incontestable, lo demuestra, por citar algún ejemplo, el último plano que le reservan a Kate Winslet o la intervención quirúrgica de Gwyneth Paltrow que hará que nunca más volváis a ver con los mismos ojos a la madre de Apple.
Puede que no estemos ante la definitiva película de arte y ensayo sobre el miedo al contagio, pero por el camino ha quedado un esbozo muy prometedor de lo que podría haber llegado a ser. Esperemos que en breve algún tipo majo lo continue.
Olor a Jude Law
septiembre 22nd, 2010 • 1 comment Sin categoría
Tags: Dior, Guy Ritchie, Jude Law, Muse
(por Ibán Manzano)
¿Qué es lo que tienen los anuncios de perfumes que todos -Coppola, Scorsese, Ritchie- caen rendidos a sus pies? Vamos a intentar averiguarlo. 1º) El perfume como traje definitivo. Los atributos que lo acompañan lo confirman como el producto de lujo más espiritual, el que mejor se interioriza. En este sentido, el perfume cumple por fin con el sueño del traje perfecto que durante décadas han acariciado los modistos: envuelve la figura, se ajusta a ella y sienta como un guante sin necesidad de recurrir a costuras. 2º) La metonimia de consumo. El perfume regala al usuario una experiencia de consumo insólita, le aproxima las grandes marcas a un precio asequible sin que ello conlleve que le estén dando gato por liebre. O citando como ejemplo mi propia experiencia, me echo a diario unas gotas de Solo de Loewe para darle el toque definitivo a mi look, pero no dispongo ni de lejos de suficiente pasta para hacerme con una americana Loewe que, espero, me sentara igual de bien. Acaso la respuesta vendría a ser la siguiente, el perfume es el bien de consumo más cool dentro del ya de por sí cool mundo de la moda.
Para ejemplo, este anuncio-corto de Guy Ritchie para la firma Dior, que seguro que a estas alturas ya habéis visto la mayoría de vosotros, pero en el que conviene detenerse. Se integra sin desplazarse un solo ápice en los anuncios del canon, bajo las imágenes ampulosas de un París noir (y muy engolado), escapa un mensaje homogeneizador al que ya estamos acostumbrados. Y este mensaje no hace otra cosa que insistirnos en que la ID de, en este caso, Jude Law -voz cavernosa, riguroso estilo europeo, feroz magnetismo animal, ambigüedad moral y sexual y rubia bajo el brazo- está encerrada en un frasco de 60 ml. La música, por cierto, la pone Muse.
Veranos artificiales
agosto 23rd, 2010 • 5 comments Sin categoría
Tags: Brian Aldiss, Jude Law, Los superjuguetes duran todo el verano
(por Ibán Manzano)
Papeles perdidos, el blog de cultura de El País, está dedicando los meses de julio y agosto a recuperar las novelas que mejor evocan el verano. Extractos de Memorias de África, Expiación o El corazón es un cazador solitario conforman la serie Veranos literarios. Si tenéis algo de tiempo, merece la pena echarle un vistazo. Nosotros nos sumamos a la iniciativa con uno de los escritos más sublimes de Brian Aldiss, Los superjuguetes duran todo el verano, relato que obsesionó a Kubrick y que acabó convertido en largometraje suyo a través del genio ajeno de su discípulo espiritual, Steven Spielberg.
En el jardín de la señora Swinton siempre era verano. Estaba rodeado por hermosos almendros, perpetuamente en flor. Mónica Swinton cortó una rosa color azafrán y se la enseñó a David.
—¿A que es bonita?
Monica & Henry Swinton esperan en un verano perpetuo, sostenido en el tiempo, a que les toque la lotería: que el gobierno los autorice a poder tener hijos. Mientras tanto suplen el déficit emocional con un oso de peluche mecánico y un hijo artificial que arrastra un defecto de fábrica, es incapaz de acoplar sus emociones al lenguaje humano. Aparte de todo lo que el relato aporta a la genética sentimental y de su relación con la ciencia-ficción más profunda, persiste en él una evocación tan árida como desoladora, que viene a decir que, seas un juguete de usar y tirar o el último madelman del mercado con todo tipo de gadgets característicos de un muñeco de acción articulada, no tienes nada asegurado, el verano siempre acabará por dejar paso al otoño. Ni aunque seas un gigoló con el cuerpo de Jude Law.
Pero, ¡cuidado!, no nos pongamos tristes, que todavía queda verano: fiestas en piscinas, pistolas de agua, flotadores, trikinis, bañadores rojos a lo David Hasselhoff y una lista de canciones überrefrescantes servidas por el gran Dani Patch para que sigáis luciendo palmito por las playas de toda España.
Comentarios