Posts Tagged ‘True Blood’

True Blood. De season finale

Evan Rachel Wood(por Ibán Manzano)

No parece demasiado sensato resumir (y con ello reducir) el argumento de la tercera temporada de True Blood: empezamos con la aparición de un hombre lobo en escena y cerramos con el ingreso de la protagonista en un círculo céltico de hadas; en medio, una comunidad de hombres pantera y un paseo lisérgico por el chamanismo ancestral de uno de los últimos fichajes de la serie, por sólo citar un par de casos. Que algo así pueda caber en una temporada o incluso en un único episodio demuestra la capacidad de la serie para convocar en un espacio tan acotado -la América sureña- un bestiario de criaturas procedentes de un rango heterodoxo de latitudes y de épocas sin caer nunca en la sobrecarga. Al contrario, el trabajo de Alan Ball y del resto de responsables, sobresale por integrar tal bulimia fabuladora en una soap opera de lo fantástico, pero sobre todo por integrarlo en el espacio en que lo hace.

Quizás el profundo puritanismo al límite de la América de Bush -y su contrapartida, el pantanoso sexo tórrido que lo complementa-, la Louisiana en la que la serie se ambienta, no parecía el escenario, a priori, más apropiado para que camparan a sus anchas vampiros de raíces atávicas y otras criaturas,  y sin embargo resulta más que jugoso ver tanto la manera en la que se desenvuelven en una comunidad fundamentalista marcada por la doble moral, como su inserción en la cadena de consumo -la propia sangre fresca es el paradigma del vampiro incorporado a la lógica de mercado-. Pero vayamos al grano, el capítulo de este domingo, que no fue ni peor ni mejor que otras season finales, anunció las que serían las líneas maestras de la 4ª temporada, sumó algún momento ridículo (y van….), y volvió a tener la mejor presencia en la Reina de Evan Rachel Wood, que esta vez asistía a la fiesta en condición de viuda negra. Porque True Blood es exactamente eso, un fiesta.

P.D. Acaba de ver la luz el teaser de Mildred Pierce de Todd Haynes con Kate Winslet y la propia Evan Rachel Wood para la HBO (tanto nombre guay se me atraganta en demasía)

De Emmy. Tweetcrítica: True Blood (Segunda Temporada)

Rolling Stones(Por Ibán Manzano)

¿Posibilidades de Emmy? Nuestros ojos no llegarán a verlo.

Ya tiene ganado… Atentos a si no repite el premio al Mejor Reparto que conquistó el año pasado, méritos no le falta. Y el Globo de Oro a Anna Paquin abrió la veda.

¿Posibilidades de Emmy? Una ménade se instala en Bontemps, convoca orgías casi a diario. Su objetivo, sacrificar a un inocente para satisfacer a una deidad diabólica. Mientras tanto, Jason Stackhouse se alista en un logia que recupera el espíritu del Klu Klux Klan con el vampiro como nuevo objetivo a batir. Estas son las dos tramas que constituyen la columna argumental de la segunda temporada. ¡Qué disparate!, dirán algunos. Pues la verdad es que sí. Pero al que no le guste que se sumerja en su apasionante mercadotecnia. ¿Quién no querría tener esta fantástica portada a todo color colgando de las paredes de su habitación?

Más sobre los Emmy.

Ready to be bitten again?

truebloodcartel

(por Ibán Manzano)

Parece que con la incorporación de los hombres lobo a su elenco, True Blood pasa a comportarse finalmente como la respuesta picajosa y ligera de cascos de Crepúsculo. Y oye, que me parece fantástico. Igual se le podría exigir a la tercera temporada que abrazara sin pudor el explotation más infame, pero eso probablemente conllevaría el cercenar parte de su inmensa eficacia como folletín post-teenager.

El 3×01 de True Blood tiene otros alicientes, el regreso de la cabecera con más carácter de la televisión actual –un paseo desquiciado por la American Gothic- y, sobre todo, una mayor cuota de pantalla para la Reina, una vamp encarnada con atroz lujuria por una Evan Rachel Wood que nunca lució más magnética. Si la segunda temporada hizo de la Hermandad del Sol una suerte de parodia del Klu Klux Klan actualizada a la sensibilidad chupasangres, sería divertido comprobar como en esta los problemas con el (narco)tráfico de sangre que implican precisamente al personaje de Rachel Wood se convierten en la versión libidinosa de The Wire. Aparte de eso, este 3×01, promete la liberación de toda las pulsiones homoeróticas más o menos disimuladas hasta la fecha. Puede que así la serie ataque a su público natural, que no es el homosexual, sino el que tiene ganas de carnaza y no siempre se atreve a pedirla.

I wanna do bad things with you, que dice su canción.

Los mejores episodios piloto de la televisión

Dominic Monaghan en Perdidos

Aproximadamente cada 48 horas, alguien en algún lugar del mundo escoge sus episodios piloto favoritos. AOL, en su caso (reproduzco lista más abajo), se decanta por el de Perdidos como el más mejor del mundo mundial. En la lista incluye algunos tan estimables como el de 24 o el de ese monumento televisivo conocido como Los Soprano, que por cierto tuvo mejores capítulos en su 1ª temporada (¿os acordáis del sensacional, por brutal, Universidad?) Se echa de menos a Alias, más que nada porque el piloto de Alias es algo así como todo lo que tiene que ser un piloto, punto por punto. También se echa de menos los de Six Feet Under, Expediente X, Ally McBeal (sí, has leído bien), Picket Fences y si me apuráis un poquito el de Mad Men. Y, por supuesto, el único que podría mirar al de Perdidos a los ojos sin bajar la cara de vergüenza. Esto es, Twin Peaks.

Sugiero variantes para futuras listas de mejores episodios piloto.

a) Los pilotos prometedores que han acabado en bluffs hiperbólicos: FlashForward, Friday Night lights (algún día contaré mis problemas con esta serie)

b) Los pilotos ni-fu-ni-fa- que han acabado en éxitos estimables: True Blood.

c) Los pilotos fantasmas, como el de de Fuerza 5, la action serie que Mía (Uma Thurman) dice haber protagonizado enn Pulp Fiction. ¿O eso fue lo que se llamó Kill Bill?

Mi top 2, diga lo que diga AOL, y en parte lo dice, se queda entre Twin Peaks y Lost. De esta es evidente. Una serie tiene que ser lo mejor que te ha pasado en la vida cuando en su piloto va y se muere… ¡el piloto!

La lista de AOL:

The O.C

24

Glee

The Cosby Show

The Mary Tayler Moore Show

Desperates Housewives

Dallas

ER

The Sopranos

Lost

Esperando a la 3ª Temporada. O lo que nos parece True Blood

Anna Paquin en True BloodMaryta se lo preguntaba, ¿se volverá loco Bill cada vez que Sookie tenga la regla? No hay respuesta para eso en la 1ª temporada, tampoco en la 2ª, pero ¿queda duda de que la habrá? Que alguien pueda plantearse algo de esta calaña ya nos da una idea aproximada de lo que es True Blood. ¿Y qué es True Blood? True Blood es… es… es.. ¡grande! Su 2ª temporada es grande. Nunca un piloto tan inane derivó en una serie tan apetitosa. True Blood es la adaptación de las novelas de Sookie Stackhouse, literatura para niñas convertida en televisión para mujeres -y otros maleantes-, una Buffy con reverso tenebroso -y un discurso sobre la diferencia bastante menos zalamero-, y un Crepúsculo con las venas cargadas de sangre y no de horchata (por cierto, ¡temazo! la canción Horchata de un grupo que viene muy a cuento, Vampire weekend)

Alan Ball ha parido su última genialidad -entendemos que con el cuerpo a temperatura más que a ambiente-, aun a riesgo de descolocar a los que le descubrieron con la inmensa A 2 metros bajo tierra, aunque lo cierto es que True Blood es altamente coherente con aquella. A la eliminación del tabú de la muerte en la televisión le sucede una celebración de la no-muerte, el vampiro como próximo eslabón evolutivo, despojado de vestigios románticos, en su variante más amoral. True blood sería un tratado en abstracto sobre el placer y sus límites, un esperpento hedonista que mueve el arquetipo pecaminoso del vampiro a un territorio tan jugoso -e inexplorado- como la cuna del puritanismo, la húmeda, polvorienta y sureña Louisiana, permeable a la mitología/mitomanía del Conde Drácula y a la que exprime hasta sacarle la última gota. ¿Hay algo más genial que un renovado Ku Klux Klan que tiene a los vampiros en su punto de mira? Una perversa amalgama de folklores que se resume en: las chicas de Death Proof poniendo cachondos a unos cuantos chupasangres. Añadir algunas gotas del american gothic (como sus inefables títulos de créditos acompañados por el country de Jace Everett) y un hiriente humor negro. Y listo.

Aquí los vampiros se alimentan de sangre sintética y juegan a la wii, unas mazmorras del siglo XV descansan bajo una licorería y en un pueblecito perdido de la mano de Dios y en el que no han visto en su vida un vampiro, en cuestión de días, se dejan ver antropomorfos, licántropos, curanderas, telépatas y demás fauna. True Blood es el cómic de pseudo- terror más adictivo (acompañar de la lectura de Predicador del Seth Garnis y del Vampiros de John Carpenter) y además es la serie que contra pronóstico ha acabado por recoger el culto de Lost, y no la cada vez más deshinchada Flash Forward. Sookie está triste. ¿Qué tendrá Sookie? Sookie está en celo. Y Alan Ball también.

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