Venecia blues

(por Ibán Manzano)

Una pieza delicada tan formalmente perfecta como coherente en su desarrollo. Larga, premiosa, exhaustiva, pero siempre tensa (Luis Martínez, Diario El Mundo)

Todo se reduce a falsa intensidad emocional, a discursos monótonos recitados por actores de gesto vacío, acompañado de una música tan abusiva como chirriante (…) Tiene vocación poética, pero no transmite nada. (Carlos Boyero, Diario El País)

cinemaniablog_norwegianwoodEstos extractos pertenecen a las primeras impresiones que ha despertado la proyección de hace unos días de Norwegian Wood (Tokio Blues) en la Mostra de Venecia. No desvelamos nada nuevo si recordamos que se trata de la adaptación para cine del best-seller de mayor expansión del Japón contemporáneo, un superventas de estirpe sentimental con millones y millones de ejemplares a sus espaldas.

Albergo cierta curiosidad por descubrir lo que ha hecho con este material Tran Anh Hung. No porque simpatice especialmente con el cineasta vietnamita-francés, ni tampoco porque pertenezca a la (amplia) parroquia de lectores que han caído hechizados por el encanto de Murakami. Por el contrario, las 400 páginas de Tokio blues y el director de El olor de la papaya verde, comparten, a mi juicio, un rasgo esencial, son igual de melifluos; es por tanto bastante probable que además de compartir créditos en el cartel promocional, Murakami y Tran Anh Hung hayan encontrado la oportunidad idónea para sincronizar sus discursos en una puesta al día de la nada. Lo que no deja de resultar paradójico, pues el tema de Tokio blues no es otro que la enfermedad de la nada que contagia al Japón de finales de los 60; el suicido a lo largo del texto es expulsado reiteradamente a la superficie cotidiana de unos personajes atrapados en un país convaleciente. Es sorprendente que con este material de partida, Murakami sólo alcanzara a ofrecer un equivalente nipón y reader’s digest de El guardián entre el centeno sin quitar nunca el ojo del público occidental -no en vano Murakami ha sido traductor de Carver, Fitzgerald o Irving entre otros-. Sin embargo, sería insensato negarle al conjunto algunos destellos de lucidez, los que lo hayáis leído recordaréis el monólogo de Watanabe, el protagonista, en el último tercio del libro, quizás el único momento en el que la prosa de Murakami cuaja al subrayar toda la enervante tristeza que acompaña el tránsito a la madurez.

Por suerte para todos nosotros, las promesas incumplidas de Haruki Murakami ya habían sido recogidas por Murakami, por otro Murakami, el más desconocido Ryu Murakami, que en 1976 publicó Azul casi transparente; un librito de apenas 100 páginas que estoy empeñado en recomendar encarecidamente a todo el que se cruza por mi camino -3 amigos ya han sucumbido- y que podría ser fácilmente calificado como el libro más sórdido más bellamente escrito nunca. No conviene desvelar nada más sobre esta pequeña joya de lirismo abrasador que sigue de cerca a unos jóvenes que pasan los días instalados cómodamente en una orgía de autodestrucción lindante con una base paramilitar norteamericana. Su trazo quirúrgico y distante no engaña a nadie, (Ruy) Murakami es capaz de extraer toneladas de poesía, nada autocomplaciente, de una juventud sin rumbo; hasta conseguir que una vez finalizada su lectura deseemos que no se haya equivocado cuando se responde a sí mismo eso de ¿No está el mundo todavía bajo tus pies?. No te asustes: El mundo está todavía debajo de ti.

¡Compártelo!
  • Facebook
  • email
  • Google Bookmarks
  • Print
  • MySpace
  • RSS
  • Twitter


2 Responses (Add Your Comment)

  1. Impresiones dispares. Me voy a ahorrar la lectura del libro, que lo tengo por ahí. De ese autor he leído “After dark” y me gustó bastante. Me apunto la recomendación que haces de Murakami. Del otro.
    Saludos.

  2. Sigo tu recomendación y voy a la biblioteca a buscar “Azul casi transparente”. No lo tienen. Veo otro de este autor, “Sopa de Miso”, que terminé anoche: contiene una de las escenas más sangrientas que haya leído nunca. Ufff. Un psicothriller extraño, muy bueno. En tanto que leía este, me han regalado el otro. A ver si lo prometido es lo cumplido. Seguro que sí.
    Saludos.

Leave a Reply

Formatting: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Other Entries

About us